Los recuerdos de mi infancia se me agolpan en la cabeza cuando pienso en esta torta.
Me acuerdo de estar haciendo la tarea, mientras miro el reloj que tenía el horno, sabiendo que cuando marque las 5 puedo salir a jugar. En ese horno, hay una fuente azul de loza con nugatón, que trajo mi abuela a la hora de la siesta. Ella está sentada en frente mío, habla despacito y cose o teje, mientras mi hermano y yo (Valen aún no era ni un proyecto) cuaderno Rivadavia tapa dura abierto, repasamos la tabla del siete o dividimos oraciones en sujeto y predicado.
A la hora de merendar, mi mamá nos hará un té con leche, que yo odiaba visceralmente, en unas tazas de plástico marca Tupperware. Compensará el sabor horrible del té, un pedacito de nugatón. Y otro más, y otro...
Ingredientes (una fuente)
1 paquete de galletitas
crakers (con Criollitas es la receta original, pero yo prefiero Express), 1/2 pan de manteca, 1/2 vaso de leche, 4 cucharadas colmadas de cacao en polvo (bah, Nesquik), 3 cucharadas de azúcar y 5 cucharadas de avena arrollada (otro bah...Quaker).